Como ya viene siendo tradición, los niños y niñas de la sección de Navalpino, han vuelto a disfrutar aprendiendo de manera práctica de las enseñanzas de nuestra panadera favorita, Dori, a la que desde aquí le damos gracias por su simpatía, su buen hacer y su didáctica.
Empezaron aprendiendo a calcular las cantidades para hacer un riquísimo pan, que posteriormente cada uno amasó y dió forma,antes de meterlo en el horno.
Tras ese gran trabajo, los chicos se preparan un tentempié, que consistió en la fabricación de su propia pizza.